Meghan Markle se quedó sin festejo de cumpleaños… ¡y sin regalos!

El pasado sábado, Meghan Markle cumplió 37 años y en lugar de festejarlo a todo trapo con su nueva familia y amigos, lo hizo cumpliendo con su deber. Junto al Príncipe Harry, asistieron a la boda de Charlie van Straubenzee, un amigo íntimo de Harry, en la localidad de Surrey, al sur de Inglaterra. Pero como si eso no hubiera sido suficiente para arruinarle el día, le avisaron que tampoco podrá quedarse con muchos de los regalos que recibió.

Tal como le pasó con sus obsequios de boda, como miembro de la familia real tiene que tener mucho cuidado con los regalos que acepta y por eso, tendrá que devolver algunos de ellos, entre ellos los que provienen de negocios o personas que no conoce personalmente, como marcas o fanáticos reales

“Los obsequios ofrecidos por personas privadas que viven en el Reino Unido y que no son personalmente conocidos por la familia real deben rechazarse cuando existan dudas sobre la procedencia o las motivaciones del donante. Por razones de seguridad, el Equipo de Correspondencia de la Reina no puede aceptar regalos que no hayan sido solicitados”, establece la norma, cuya única excepción es si el regalo se ofrece como recuerdo de una visita oficial.